Es la pantalla en la que se decide si un software dental es serio. Aquí está dibujada pieza a pieza.
Cada pieza tiene la forma que le toca. Corona con sus cúspides y raíz con las suyas: tres en un molar superior, dos en el inferior, dos en el primer premolar superior y una en el segundo, y la más larga de la boca en el canino. Todo se deriva del número FDI, no de una tabla dibujada a mano.
El esmalte y la dentina tienen su color. No los grises de la interfaz. Con grises, la carta parece un diagrama de flujo.
El color dice qué se hizo, no cómo de grave es. Ámbar caries, gris obturación, azul corona, rojo endodoncia, verde implante. Con la leyenda siempre en pantalla.
Una pieza puede tener varias cosas a la vez. Endodoncia y corona. Obturación con caries debajo. Ninguna borra a la anterior: quitar algo lo cierra con fecha y se queda en el historial de la pieza.
Y sabe qué sostiene qué. Un implante aguanta una corona sin que nadie lo haya programado como caso particular: cada marca declara qué soporte necesita y cada pieza calcula cuál ofrece.
Nada se pierde de un clic. Marcar una pieza como ausente pregunta antes, y te dice exactamente qué va a cerrar.
52 piezas, notación FDI, definitiva y temporal. Dibujado en vectores: se ve igual en el portátil de la consulta y en la pantalla de la sala.